La esterilización por vapor a alta temperatura, habitual para instrumental y muchos líquidos, destruiría o degradaría la mayoría de los péptidos. La alternativa es física: hacer pasar la solución por un filtro con poros de 0.22 µm, lo bastante pequeños para retener bacterias, en condiciones asépticas.
En la fabricación, la solución de péptido se filtra antes de dosificarse en los viales y liofilizarse. El resto del proceso —llenado, liofilización y cierre— debe hacerse en un entorno que mantenga esa esterilidad.
La filtración tiene límites que conviene conocer: no elimina las endotoxinas (son moléculas mucho más pequeñas que una bacteria), no retiene todos los virus y, con péptidos muy diluidos o hidrofóbicos, parte del material puede quedar adsorbida en la membrana.
La filtración garantiza la ausencia de bacterias, no la de endotoxinas. Por eso ambos controles se piden por separado.
Términos relacionados
Definición con fines educativos y científicos. No constituye consejo médico ni recomendación de uso. Los productos de NeoPeptidos se venden etiquetados exclusivamente para investigación (RUO).